Emiro Alfredo Torres Paredes1
Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana UNEFA
![]() | ÁGORA / Vol. 1, Número 1, noviembre 2025 – mayo 2026 |
| Página 30 a la 49 | Recibido: 15/08/2025 | Aceptado: 20/09/2025 |
Government of the Future: Intensive Use of Data and Artificial Intelligence for Public Policies
Abstract. The article explores the fundamental pillars of the so-called Government of the future, with a special emphasis on a strategic perspective, the intensive use of data, and Artificial Intelligence (AI) as tools to improve the design and implementation of public policies. The research line is: knowledge production and critical epistemology for planning. The objective is to analyze the use of big data and AI for the strengthening of public policies. Through an interdisciplinary approach, it’s argued that these technologies aren’t merely technical resources, but rather instruments for reconfiguring the relationship between the State and the citizenry toward more anticipatory, inclusive, and collaborative models. The development and integration of AI at a transversal level within organizations transcends isolated sectoral initiatives, aiming to create new capabilities. A review of different approaches to this topic highlighted the importance of data, and more specifically, of data governance in public administration. To delve deeper into this, five components for its development were identified: strategy, data architecture and infrastructure, organization (including structure and processes), talent management, professional competencies, and the model of the organization’s relationships with its environment. Each component presents a key lesson and a corresponding proposal. The conclusions highlight the need for an integrated strategy for institutional reinforcement that links the different components of data governance with the development of AI in the public sector.
Keywords. Artificial Intelligence (AI); data governance (digital); public policies; public sector; public administration.
Line of research. International geopolitics, governance, anti-imperialism, and bolivarian thought for planning.
Governo do futuro: uso intensivo de dados e inteligência artificial para as políticas públicas
Resumo. Este artigo explora os pilares fundamentais do chamado Governo do Futuro, com ênfase especial na perspectiva estratégica do uso intensivo de dados e da Inteligência Artificial (IA) como ferramentas para aprimorar o planejamento e a implementação de políticas públicas. A linha de pesquisa é a produção do conhecimento e a epistemologia crítica aplicada ao planejamento. O objetivo é analizar o uso de dados massivos e da IA para o fortalecimento das políticas públicas. Por meio de uma abordagem interdisciplinar, argumenta-se que essas tecnologias não constituem apenas recursos técnicos, mas instrumentos para reconfigurar a relação entre o Estado e a cidadania, direcionando-a a modelos mais antecipatórios, inclusivos e colaborativos. O desenvolvimento e a integração da IA de forma transversal nas organizações transcendem iniciativas pontuais de caráter setorial, possibilitando novas capacidades. A revisão de diferentes abordagens sobre o tema permitiu evidenciar a importância dos dados e, mais especificamente, de sua governança na administração pública. Para aprofundar essa análise, identificam-se cinco componentes para o desenvolvimento: estratégia, arquitetura e infraestrutura de dados; organização (incluindo estrutura e processos); gestão de talentos; competências dos profissionais; e modelo de relações da organização com seu entorno. Cada componente apresenta um aprendizado e traz uma proposta. As conclusões evidenciam a necessidade de uma estratégia integrada de fortalecimento institucional que articule os diferentes componentes de uma governança de dados vinculada ao desenvolvimento da IA no setor público.
Palavras-chave. Governo do futuro; Inteligência Artificial; governança de dados; políticas públicas; administração pública.
Linha de pesquisa. Geopolítica internacional, governança, anti-imperialismo e pensamento bolivariano para o planejamento.
Resumen.
El artículo explora los pilares fundamentales del llamado Gobierno del Futuro, con especial énfasis en la mirada estratégica, del uso intensivo de datos y la Inteligencia Artificial (IA) como herramientas para mejorar el diseño y la implementación de políticas públicas.
El objetivo es: analizar el uso de datos masivos y la IA para el fortalecimiento de las políticas públicas
Mediante un enfoque interdisciplinario, se argumenta que estas tecnologías no son simplemente recursos técnicos, sino instrumentos para reconfigurar la relación entre el Estado y la ciudadanía en dirección a modelos más anticipativos, inclusivos y colaborativos. El desarrollo y la integración de la IA a nivel transversal en las organizaciones, trascienden de iniciativas puntuales de carácter sectorial, para contar con nuevas capacidades. La revisión de diferentes aproximaciones que abordan el tema, permitió destacar la importancia de los datos y, más concretamente, de su gobernanza en la administración pública. Para profundizar en ello se identifican cinco componentes para su desarrollo: la estrategia, la arquitectura e infraestructura de datos, la organización (incluyendo estructura y procesos), la gestión del talento, las competencias de los profesionales y el modelo de relaciones de la organización con su entorno. Cada componente destaca un aprendizaje y conlleva una propuesta. Las conclusiones permiten destacar la necesidad de contar con una estrategia integrada de refuerzo institucional que relacione los diferentes componentes de una gobernanza de datos vinculada al desarrollo de la IA en el sector público.
- Introducción
La velocidad de los cambios globales es hacer que los problemas sean mucho más complicados y poner a la democracia en un lugar estrecho. A menudo se trata de aquí y ahora, como si estuvieran tratando de ganar las próximas elecciones y lidiar con las cosas de hoy, lo que hace que sea difícil correr bien las cosas a largo plazo. Es muy importante que los países planifiquen con anticipación el futuro para esquivar peleas aburridas y crear más felicidad y salud para todos.
El Estado necesita poder planificar, mirando más allá del término actual de tecnología, clima, sociales y económicos del gobierno actual está jugando con la forma en que gobernamos y necesitamos encontrar una manera de hacer malabarismos con las victorias rápidas y los objetivos grandes Las políticas públicas no pueden confiar en cosas antiguas, deben usar herramientas que puedan predecir lo que viene, como enormes conjuntos de datos (Big Data) e inteligencia inteligente.
El plan de juego del futuro gobierno se trata de usar Big Data y AI para crear políticas más inteligentes y más proactivas que realmente se centren en las personas que la ola de Big Data permite que los gobiernos tengan en sus manos la información en vivo, desde todo tipo de registros hasta cosas de sensores de la ciudad, temblando totalmente cómo hacen políticas. Una inmersión profunda en estos datos hace que los programas sean mucho más centrados y eficientes, al igual que lo que ve con el Dane Geoportal en Colombia en un mundo que siempre está cambiando, es muy importante que los países y las empresas se mantengan fuertes y no se queden atrás.
De lo expuesto se plantea el objetivo de la presente investigación: analizar el uso de datos masivos y la IA para el fortalecimiento de las políticas públicas. El propósito del nuevo modelo de gobierno de futuro está orientado hacia la capacidad de gobernabilidad, la resiliencia y la participación ciudadana en un contexto de cambios globales acelerados.
Las oraciones se tratan de revisar la teoría y los conceptos, profundizar en la investigación actual sobre cómo se desarrollan la gobernanza, la planificación futura y los grandes datos en el sector público. La investigación se basa en fuentes secundarias, incluidos autores clave como Rifkin, Schwab, Subirats, Lugo y Godet, en estudios de organizaciones internacionales como ECLAC.
Para mostrar el punto, usan cosas de la vida real como Plan Perú 2050 y cómo Finlandia y Singapur dirigen las cosas metodológicamente, se sigue una estructura deductiva que parte de la definición del problema de la gobernanza global, presenta el modelo del gobierno del futuro y desactiva sus tres pilares (Look, Data y AI), para finalmente identificar y discutir los desafíos éticos y democráticos, proponer soluciones a través de la transformación cultural y la participación de las ciudadanas y los ciudadanos.
Este artículo trata sobre cómo hacemos conocimiento y lo cuestionamos, especialmente cuando planifica cosas que miran este ángulo, el estudio se sumerge en nuevas formas de ejecutar cosas, desafiando las ideas de la vieja escuela y verificando cómo las herramientas tecnológicas están cambiando el juego Este trabajo se profundiza en cómo la integración de la IA y el análisis de datos no es solo una cuestión de eficiencia, sino que redefine los procesos de creación de conocimiento en la esfera pública y, por lo tanto, la capacidad del Estado para planificar y responder estratégicamente a los desafíos contemporáneos.
- Metodología
La metodología se enfocó en llevar a cabo una investigación documental exhaustiva. Se realizó un cuidadoso arqueo del material bibliográfico disponible, abarcando una amplia variedad de fuentes, como artículos científicos, informes gubernamentales, documentos de políticas públicas y literatura especializada. El objetivo principal de esta fase fue identificar y seleccionar los textos más relevantes que trataran la intersección entre el uso intensivo de datos, la inteligencia artificial y la formulación de políticas públicas.
Este proceso de recopilación sentó las bases para el análisis posterior, asegurando que la investigación se apoyara en una comprensión profunda y actualizada del tema.
Una vez que se compiló el corpus documental, se llevó a cabo un riguroso análisis del discurso. Este enfoque cualitativo permitió ir más allá de la simple recopilación de información, facilitando la identificación de patrones, tendencias y argumentos recurrentes en la literatura revisada. Se examinó cómo los conceptos de gobierno del futuro, datos e IA son presentados y discutidos en diferentes contextos, lo que permitió entender las posturas, las promesas y los desafíos asociados. La combinación de estos métodos documentales y analíticos fue crucial para establecer los objetivos de la investigación y para desarrollar una estructura argumentativa que condujera a las conclusiones finales.
En resumen, la sinergia entre el arqueo bibliográfico sistemático y el análisis crítico del discurso fue fundamental para la articulación de este artículo. Esta metodología no solo garantizó la solidez y la relevancia de la investigación, sino que también proporcionó las herramientas necesarias para interpretar de manera crítica el panorama actual y las proyecciones futuras del uso de la tecnología en la gestión pública. Gracias a este enfoque dual, se logró ofrecer una visión holística y fundamentada sobre el impacto de los datos y la IA en la redefinición de la gestión pública.
- Un nuevo paradigma de gobernanza
3.1. Inteligencia Artificial: automatización inteligente al servicio del ciudadano
La IA aporta capacidades cognitivas a los sistemas de gestión pública. Mediante algoritmos de aprendizaje automático es posible identificar patrones, realizar predicciones y tomar decisiones en tiempo real. Aplicaciones de IA ya están presentes en áreas como la educación personalizada, la vigilancia predictiva, la gestión del tránsito y la atención ciudadana.
No obstante, el uso de IA también plantea desafíos éticos. Los sesgos algorítmicos, la opacidad de los sistemas automatizados y la privacidad de los datos requieren marcos normativos sólidos. La gobernanza de la IA debe incluir principios de transparencia, justicia, control humano significativo y participación ciudadana.
En una era marcada por la transformación digital, la IA ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta poderosa con aplicaciones tangibles. Este enfoque no solo democratiza el acceso a servicios, sino que redefine la relación entre el Estado y sus habitantes.
Hoy día, todos somos testigos del impacto de la IA en todos los ámbitos de nuestras vidas, y si se enfoca en el mundo empresarial actual, marcado por la incertidumbre, la volatilidad y la aceleración tecnológica, la mirada estratégica resulta imperativa, constituyendo una herramienta para anticipar el futuro, lo que actualmente ya no es un lujo, sino una necesidad. Las empresas que no logren adaptarse a los cambios disruptivos corren el riesgo de quedar obsoletas en un abrir y cerrar de ojos.
- La mirada estratégica y su relación con la Inteligencia Artificial. Anticipar para gobernar
La mirada estratégica es una disciplina que permite a las organizaciones explorar, anticipar y prepararse para futuros posibles. A diferencia de la planificación tradicional, que se basa en extrapolar tendencias del pasado, la mirada estratégica se enfoca en identificar señales, escenarios alternativos y discontinuidades que podrían moldear el futuro. Su objetivo no es predecir el futuro, sino construirlo a través de decisiones bien soportadas y acciones proactivas.
En esencia, la mirada estratégica responde a preguntas como:
¿Qué tendencias globales podrían impactar a las empresas, y gobiernos en los próximos años? ¿Qué escenarios futuros son plausibles y cómo podemos prepararnos para ellos? ¿Qué decisiones debemos tomar hoy para garantizar la sostenibilidad y competitividad del Estado y sus organizaciones?
La convergencia entre la mirada estratégica y la IA se ha convertido en un pilar fundamental para las organizaciones que buscan mantenerse competitivas. Desde el análisis predictivo hasta la simulación de escenarios complejos, las tecnologías de IA están permitiendo a los líderes empresariales tomar decisiones mejor soportadas, rápidas y precisas. La IA ha surgido como un catalizador para potenciar la mirada estratégica
Así lo considera Lugo, J (2025) al confirmar que la relación entre la mirada estratégica y la IA se basa en tres pilares fundamentales: la IA optimiza la mirada estratégica al permitir un análisis predictivo y modelado de escenarios con alta precisión, identificando tendencias y riesgos que el ojo humano podría pasar por alto. Además, la IA puede automatizar la toma de decisiones al sugerir acciones estratégicas basadas en datos. Finalmente, su capacidad para procesar grandes volúmenes de información en tiempo real facilita la identificación de señales débiles de cambio, lo que permite a los líderes anticiparse a los desafíos y oportunidades del futuro.
La mirada no es una predicción pasiva del futuro, sino un proceso sistemático y participativo, para gobernar con visión de futuro, un ejercicio activo para identificar tendencias emergentes, escenarios posibles y riesgos latentes. Implica preguntarse: ¿Qué tipo de sociedad queremos construir? Gobiernos que aplican técnicas de mirada como el análisis de escenarios, el mapeo de futuros y el estudio de mega tendencias están mejor preparados para formular políticas públicas que trasciendan el cortoplacismo electoral y aborden desafíos estructurales como el cambio climático, el envejecimiento poblacional o la automatización del empleo.
La mirada representa un instrumento estratégico para anticipar escenarios, constituye una herramienta metodológica que permite anticipar cambios sociales, tecnológicos y económicos con miras a diseñar políticas públicas sostenibles. Al incorporar esta práctica en la gestión pública, se permite anticipar tendencias, identificar riesgos emergentes y evaluar oportunidades estratégicas. Diversos gobiernos ya han institucionalizado unidades de mirada para abordar fenómenos como la automatización del trabajo, la transición energética o las migraciones climáticas.
Gobernar con visión de futuro implica mucho más que reaccionar ante los problemas del presente. Es un enfoque estratégico que se apoya en la mirada, una disciplina que estudia los posibles escenarios futuros para tomar decisiones más informadas y sostenibles hoy. Gobierno de futuro representa un modelo de gestión pública que integra la anticipación como herramienta clave, de allí que busca fortalecer la democracia y la capacidad de gobernar en un mundo cambiante y promover la deliberación ciudadana y la construcción colectiva de futuros deseables.
- Herramientas y fundamentos de la gobernanza anticipatoria
- Mirada: anticipar para gobernar en América Latina
El uso de Mirada fortalece la resiliencia de los planes estratégicos, fomenta el diálogo interdisciplinario y orienta la inversión en capacidades futuras. En América Latina, experiencias como el Plan Perú 2050 o las iniciativas de la Cepal muestran el potencial de esta herramienta para democratizar la construcción de futuros. La Mirada, entendida como el arte y la ciencia de anticipar futuros posibles para tomar decisiones estratégicas en el presente, se ha convertido en una herramienta clave para la gobernanza moderna; en una gobernanza anticipatoria demuestran cómo esta disciplina puede transformar la planificación pública. Anticipar para gobernar: un imperativo regional.
La Cepal ha subrayado que la región enfrenta tres trampas persistentes de desarrollo: crecimiento económico bajo y volátil, alta desigualdad social y finalmente, instituciones débiles y gobernanza poco efectiva.
Ante estos desafíos, la gobernanza anticipatoria propone fortalecer las capacidades institucionales para prever riesgos, identificar oportunidades emergentes y diseñar políticas públicas resilientes. Modelos exitosos como los de Finlandia, Singapur y Chile han inspirado la creación de Comisiones de Futuro Parlamentarias, espacios estratégicos para pensar el largo plazo y legislar con visión.
En Latinoamérica, se está estableciendo el Plan Perú 2050, el cual representa una Visión Estratégica de Largo Plazo de Desarrollo Nacional al 2050, liderado por el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), articula los esfuerzos del Estado peruano para construir un futuro sostenible, inclusivo y competitivo. Sus cuatro objetivos nacionales son: a. Desarrollo pleno de las capacidades humanas, b. Gestión sostenible del territorio, d. Elevación de la competitividad con empleo decente y e. Consolidación de una sociedad justa y un Estado efectivo
Este plan se apoya en estudios prospectivos que analizan tendencias globales, escenarios alternativos y opciones estratégicas para orientar la toma de decisiones desde hoy. A continuación, se muestran las herramientas claves necesarias para abordarlas en un contexto prospectivo de Gobierno.
- Herramientas claves de la mirada en la gobernanza
Este enfoque no solo mejora la toma de decisiones, sino que también democratiza el futuro, permitiendo que más voces influyan en lo que está por venir. La IA ha democratizado el acceso a herramientas avanzadas que antes solo estaban al alcance de grandes corporaciones con recursos ilimitados. Hoy, empresas de todos los tamaños pueden aprovechar estas tecnologías para mejorar su capacidad de anticipación y planificación estratégica. A continuación, se presentan las herramientas de IA más relevantes que están transformando la mirada estratégica:
Análisis predictivo (predictive analytics): el análisis predictivo es una de las aplicaciones más potentes de la IA en la mirada estratégica. Utiliza algoritmos de machine learning para analizar datos históricos y actuales, identificando patrones que permiten predecir tendencias futuras. Sus aplicaciones: a. Predecir cambios en la demanda del mercado. b. Anticipar fluctuaciones económicas o regulatorias. c. Identificar riesgos operativos antes de que ocurran.
4.2.1 Simulación de escenarios (Scenario Simulation)
La simulación de escenarios es una herramienta clave para la mirada estratégica. La IA permite crear modelos complejos que simulan múltiples escenarios futuros, teniendo en cuenta variables como cambios tecnológicos, políticas públicas, comportamientos del consumidor y factores ambientales. Sus aplicaciones: a. Evaluar el impacto de nuevas tecnologías en el negocio. b. Simular crisis económicas o disruptivas para preparar respuestas estratégicas. C. Probar la viabilidad de nuevos modelos de negocio.
4.2.2 Minería de datos (Data Mining)
La minería de datos utiliza técnicas de IA para extraer información valiosa de grandes volúmenes de datos no estructurados, como redes sociales, informes de mercado o noticias. Esto permite identificar señales débiles que podrían indicar tendencias emergentes. Sus aplicaciones: a. Detectar cambios en las preferencias del consumidor. b. Identificar nuevas oportunidades de mercado. c. Monitorear la competencia en tiempo real y d. Sistemas de Recomendación (recommendation systems).
Los sistemas de recomendación, impulsados por IA, no solo son útiles para plataformas como Netflix o Amazon. También pueden aplicarse en la mirada estratégica para sugerir acciones basadas en datos y escenarios futuros. En sus aplicaciones: a. Recomendar inversiones estratégicas. b. Proponer ajustes en la cadena de suministro. c. Proponer alianzas o fusiones con otras empresas, d. Procesamiento del Lenguaje Natural (NLP – Natural Language Processing)
4.3 Convergencia entre Cepal y Perú: gobernanza con visión de futuro
Ambas iniciativas coinciden en la necesidad de institucionalizar la mirada como parte del ciclo de planificación. Esto implica la capacitación especializada en análisis de futuros, la creación de observatorios de miradas, la articulación intersectorial e intergubernamental y la participación ciudadana en la construcción de escenarios.
La mirada no es solo una técnica, sino una cultura política orientada al largo plazo, que permite gobernar con responsabilidad intergeneracional.
Anticipar para gobernar no significa predecir el futuro, sino prepararse para múltiples posibilidades. En contextos de alta incertidumbre, como los que vive América Latina, la mirada se convierte en una brújula ética y estratégica para construir sociedades más resilientes, justas y sostenibles; en este sentido, la mirada representa la disciplina que estudia posibles futuros para apoyar la toma de decisiones presentes. Lejos de ser predicción, busca identificar tendencias, riesgos y oportunidades que podrían influir en escenarios venideros. Un gobierno basado en mirada no solo reacciona, sino que se adelanta: anticipa crisis climáticas, transformaciones laborales, cambios demográficos y avances tecnológicos (Lugo, 2025. p. 25).
Como señala Godet (2007), la mirada no predice el futuro, sino que construye futuros posibles para orientar la toma de decisiones desde el presente, representa un instrumento estratégico para anticipar escenarios. “La mirada es la anticipación estructurada del porvenir para actuar en el presente” (s/p). Los gobiernos que adoptan enfoques prospectivos como el análisis de tendencias, simulación de escenarios y mapeo de actores están en mejor posición para prevenir crisis y maximizar oportunidades emergentes.
4.4 Gobierno basado en datos: de la intuición a la evidencia
La recolección y análisis de datos en tiempo real permite a las administraciones comprender mejor las necesidades ciudadanas, identificar brechas en servicios públicos y evaluar el impacto de sus decisiones. El paradigma del gobierno basado en evidencia propone reemplazar las intuiciones o ideologías con datos verificables. Plataformas interoperables, censos inteligentes, sensores urbanos, y sistemas de gestión integrados, son solo algunas de las infraestructuras que hacen posible este enfoque.
Un ejemplo ilustrativo es el uso de datos geoespaciales para planificar rutas de transporte público más inclusivas, o la integración de datos sociales y de salud para diseñar políticas preventivas en comunidades vulnerables.
4.5. Gobierno basado en evidencia: el poder de los datos
El modelo de gobernanza basado en evidencia propone sustituir la intuición política por la toma de decisiones informadas mediante datos concretos. De acuerdo con Sanderson (2002), el uso sistemático de datos incrementa la legitimidad y la efectividad de las políticas públicas.
Por su parte, la gobernanza basada en evidencia se define como un enfoque que utiliza datos y análisis rigurosos para informar y mejorar la toma de decisiones en el sector público. Este modelo se apoya en la creencia de que las políticas públicas son más efectivas, justas y transparentes cuando se basan en un entendimiento profundo de la realidad, medido a través de indicadores y evaluaciones (ONU, 2024, p. 12).
Ejemplos actuales incluyen: a. Censos inteligentes para focalizar recursos, b. Paneles de datos urbanos en tiempo real para monitorear servicios, c. Integración de bases de datos de salud, educación y trabajo para diagnosticar vulnerabilidades sociales. Todo ello:
El uso de evidencia confiable puede mejorar la calidad, la coherencia y la responsabilidad de las políticas públicas. Para ello, es fundamental contar con mecanismos para recopilar, analizar e interpretar datos de manera sistemática, así como promover una cultura de transparencia y rendición de cuentas que legitime el uso de esta información en la formulación de políticas y la toma de decisiones. (Davies, Nutley & Smith, 2000, p. 34).
4.6. Datos: el nuevo petróleo del siglo XXI
Los datos son el recurso más valioso para comprender dinámicas sociales, económicas y territoriales. El uso inteligente de datos permite diseñar políticas públicas más precisas, focalizadas y efectivas gracias a sensores, plataformas digitales y registros administrativos, los gobiernos pueden construir mapas de necesidades ciudadanas en tiempo real, ya que las decisiones se basan en evidencia, reduciendo el sesgo ideológico y se mejora la asignación de recursos y la evaluación del impacto de las políticas.
4.6.1 Inteligencia Artificial: el cerebro digital de la administración pública
La IA representa una evolución cualitativa en la toma de decisiones gubernamentales; desde modelos predictivos para anticipar necesidades sociales, hasta asistentes virtuales que mejoran la atención ciudadana, la IA ofrece eficiencia, personalización y capacidad analítica nunca antes vistas. Aplicaciones actuales incluyen análisis predictivo de pobreza para focalizar programas sociales, sistemas de justicia automatizados que detectan patrones de discriminación y Chatbots gubernamentales para simplificar trámites burocráticos.
Sin embargo, su uso plantea dilemas éticos sobre transparencia algorítmica, sesgos automatizados y protección de datos personales. Por ello, es indispensable contar con marcos regulatorios robustos que garanticen que la IA sirva al interés público sin vulnerar derechos fundamentales.
- Inteligencia Artificial: el cerebro del gobierno automatizado
La IA permite transformar el volumen de datos en conocimiento útil. Con algoritmos de aprendizaje automático, los gobiernos pueden detectar patrones, predecir comportamientos y automatizar tareas burocráticas mediante Chatbots que agilizan trámites y atención ciudadana, sistemas predictivos para detectar focos de criminalidad o necesidades sociales y herramientas de análisis para mejorar políticas educativas, de salud o de transporte.
4.6.3 Inteligencia Artificial: aliada para la eficiencia estatal
La IA redefine la relación entre el ciudadano y el Estado. Según Mazzucato, M. (2019), las tecnologías emergentes no solo deben impulsar la eficiencia, sino también servir a una visión estratégica de bienestar colectivo. Aplicaciones destacadas incluyen algoritmos para detección temprana de pobreza, modelos predictivos de crimen y sistemas automatizados para atención ciudadana.
No obstante, autores como O’Neil, C (2016) advierten sobre los riesgos de los algoritmos opacos y los sesgos inherentes si no se implementan marcos éticos rigurosos, considera que “Los algoritmos no son neutrales: reflejan y amplifican las desigualdades humanas” (p.23).
- Un nuevo contrato entre el Estado y la ciudadanía
El Gobierno del futuro no se limita a incorporar tecnología; exige una transformación cultural. Implica pasar de estructuras jerárquicas a redes colaborativas, de la opacidad a la transparencia activa, del control vertical al empoderamiento ciudadano. Es un proceso donde la innovación pública debe ser cocreada con la ciudadanía, garantizando inclusión digital, soberanía tecnológica y participación deliberativa.
- Transformación cultural: hacia una gobernanza colaborativa
Más allá de la incorporación tecnológica, el Gobierno del futuro exige un cambio cultural profundo. Fung (2006) defiende modelos de gobernanza participativa donde el diseño de políticas se crea con incorporación de la ciudadanía, promoviendo transparencia y empoderamiento digital: “la participación deliberativa fortalece la legitimidad democrática y mejora el diseño de políticas públicas” (s/p).
- Desafíos éticos y democráticos
Si bien las tecnologías ofrecen grandes oportunidades, también plantean dilemas éticos: ¿cómo asegurar que los algoritmos no reproduzcan desigualdades? ¿Cómo proteger los datos personales de los ciudadanos? El gobierno del futuro debe ser no solo eficiente, sino también transparente, inclusivo y centrado en el ser humano motivado por la necesidad de marcos normativos sólidos para regular el uso de IA, la participación ciudadana activa en el diseño de políticas tecnológicas y las auditorías algorítmicas y mecanismos de rendición de cuentas.
5. Perspectivas y aplicación de la Inteligencia Artificial
- Gobierno del futuro: una mirada desde el uso intensivo de datos e Inteligencia Artificial para las políticas públicas
La mirada, la analítica de datos y la IA pueden transformar la formulación de políticas públicas en América Latina, enfocándose en anticipar escenarios, diseñar políticas basadas en evidencia y fomentar una gobernanza ética y participativa. Esta coyuntura genera grandes incertidumbres, ya que se usan ideas e instrumentos de siglos anteriores para problemas del XXI (Subirats, 2020). Los métodos de planificación del pasado son obsoletos para los problemas de nuestro tiempo, a menudo conceptualizados como “malditos” o “perversos” por su multidimensionalidad y complejidad, que involucran múltiples actores y prioridades políticas (Head y Alford, 2015).
Dada la dificultad que entrañan estos fenómenos, un tema principal es el fortalecimiento de la capacidad estatal, entendida como la “aptitud de las instancias gubernamentales de plasmar, a través de políticas públicas, los máximos niveles posibles de valor social” (Repetto, 2004, p. 8), y de alcanzar los fines asignados (Bertranou, 2015, p. 39). Esta capacidad abarca una compleja red de habilidades y procesos, incluyendo capacidades técnicas para el análisis de datos complejos y políticas para generar consensos que legitimen la acción pública.
Pese a que estas capacidades técnico-administrativas son esenciales, aún es una materia pendiente en América Latina. El proceso de políticas requiere competencias en el servicio civil para consolidar verdaderas administraciones tipo 4.0, un enfoque innovador que integra tecnologías emergentes y la adaptación ágil al mercado (Rodríguez, Trujillo, & Egusquiza, 2021).
Existen tres pilares esenciales que, al converger, definen la nueva gobernanza: la mirada estratégica para la anticipación de escenarios futuros, el diseño e implementación de políticas públicas para la acción transformadora, y la Inteligencia Artificial y analítica de datos como herramientas habilitadoras para una toma de decisiones más informada, eficiente y basada en evidencia. Esta convergencia es crucial para construir un Estado del mañana capaz de anticipar tendencias, intervenir y crear oportunidades, priorizando siempre el bienestar humano y la equidad.
El futuro del gobierno no es una evolución lineal, sino una transformación disruptiva que exige una redefinición ética y de valores. Un Gobierno del Futuro es un modelo de gestión pública que integra la anticipación como herramienta clave, buscando fortalecer la democracia y la capacidad de gobernar en un mundo cambiante, y promoviendo la deliberación ciudadana y la construcción colectiva de futuros deseables.
- Pilares del Gobierno del Futuro: interconexión y alcance
La Mirada Estratégica, en este contexto, emerge como un habilitador cognitivo esencial que permite a los gobiernos transformar la incertidumbre tecnológica en oportunidades de política pública. No se trata solo de una disciplina académica, sino de una capacidad fundamental para la gobernanza moderna.
En una era de cambio tecnológico acelerado, la mirada permite a los gobiernos pasar de una gestión reactiva de crisis a un diseño proactivo y basado en valores. Representas el mecanismo mediante el cual se identifican y mitigan los riesgos potenciales, y se aprovechan las oportunidades, asegurando que el Gobierno del futuro sea resiliente y adaptable.
América Latina no es un mero receptor de tendencias globales, sino un actor con una agenda propia y desafíos específicos en la gobernanza digital. La región está activamente comprometida en moldear su futuro a partir de la transformación pública digital, lo que exige un enfoque contextualizado y con creación de soluciones que aborden sus realidades institucionales, sociales y económicas.
La mirada, el uso de los datos y la IA no son fines en sí mismos, sino medios para construir gobiernos más justos, resilientes y humanos. En este cruce entre tecnología y política, el reto no es solo pensar el futuro, sino diseñarlo deliberadamente para que nadie quede atrás.
El gobierno del futuro no se define por la mera incorporación de tecnología, sino por la capacidad de integrarla de forma ética, inclusiva y estratégica. La mirada ofrece visión, los datos aportan evidencia y la IA brinda eficiencia, pero el motor del cambio sigue siendo humano. En última instancia, gobernar con estas herramientas implica renovar el contrato social, fortalecer las instituciones democráticas y garantizar que la innovación esté al servicio de todos.
Se debe contar con una estrategia integrada de refuerzo institucional que relacione los diferentes componentes de una gobernanza de datos vinculada al desarrollo de la IA en el sector público.
- La importancia de anticipar para gobernar
Los gobiernos enfrentan cambios globales acelerados: tecnológicos, climáticos, sociales y geopolíticos; la lógica cortoplacista limita la capacidad de respuesta, anticipar permite evitar decisiones erróneas y prepararse para lo inesperado, a través de la mirada se ayuda a modelar futuros posibles, identificar oportunidades y riesgos, y diseñar políticas públicas más resilientes.
- Anticipar el futuro para gobernar mejor
Bitar (2024) señala que la aceleración de los cambios globales está complicando la gobernabilidad democrática. Los gobiernos se centran en el corto plazo, priorizando las elecciones y las necesidades inmediatas, en lugar de desarrollar una visión estratégica a futuro. Esta falta de perspectiva y colaboración conduce a conflictos menores y estériles, impidiendo que los países construyan un futuro mejor y alcancen un mayor bienestar para la mayoría de los ciudadanos, lo que implica no solo un crecimiento económico, sino también una mejora en la calidad de vida a través de la reducción de la desigualdad, el fortalecimiento de los sistemas de salud y educación, la creación de empleos de calidad y la promoción de un entorno social y ambientalmente sostenible. Esta visión de largo plazo es la que permite abordar de manera integral las necesidades de la población, superando la inmediatez política.
- La mirada, la estrategia y la gobernanza anticipatoria
Los métodos de planificación que, utilizados en el pasado, se han tornado obsoletos. Antes el mundo era más predecible, las tendencias se desplegaban lentamente y se preparaban planes quinquenales que guiaban la acción por periodos prolongados, no se necesitaba una continua revisión, tampoco preocupaba lo que pasaba allende las fronteras.
Se han desarrollado métodos y prácticas nuevas que elevan el potencial de buen gobierno. Nos invita a considerar el futuro como algo que podemos crear o moldear, en vez de algo ya definido. Estudios analíticos de futuros posibles, desconectados de acciones posibles, no se consideran Mirada. Por lo tanto, las actividades de Mirada solo deben emprenderse si es realmente posible plasmar el futuro ejecutando tareas con un propósito compartido.
El método de proyecciones lineales ha dado paso a una exploración de distintos escenarios posibles, donde convergen especialistas en distintas áreas que analizan los principales tendencias mundiales, los game changers o factores de cambio, los drivers o fuerzas que impulsan transformaciones y, lo más importante, que intentan descifrar de qué forma interactúan los procesos, por ejemplo los riesgos de la articulación entre IA y biotecnología en el desarrollo de cambios genéticos, los progresos en medicinas y los riesgos como creación de patógenos letales.
La gobernanza anticipatoria, como la entendemos hoy, no es un mero ejercicio de predicción, sino un proceso estratégico y deliberativo que busca fortalecer la capacidad de los Estados para enfrentar la incertidumbre. Esto implica integrar sistemáticamente la mirada y el análisis de futuros en todos los niveles de la administración pública, desde la formulación de políticas hasta la asignación de presupuestos. El objetivo es construir instituciones más resilientes, capaces de adaptarse a los cambios disruptivos y de cocrear futuros deseables con la ciudadanía. (Godet, 2017, p. 45)
La idea de gobernanza anticipatoria se ha extendido y sintetiza la mirada y la estrategia. Gobernanza Anticipatoria (Anticipatory Governance) se refiere a la inserción y aplicación de la Mirada Estratégica en toda la arquitectura de gobierno, incluyendo análisis de políticas, focalización, decisiones, instituciones, legislación, prácticas, redes para promover una cultura de futuro en las estructuras del Estado. Se trata de un ejercicio que promueve debates nacionales que faciliten los entendimientos. Se favorece una interacción política entre Ejecutivo y Parlamento, una coordinación con regiones y con el sector privado, que perduren en el tiempo y den estabilidad.
- De las experiencias internacionales
Ante la vertiginosidad de las innovaciones tecnológicas los países desarrollados han continuado fortaleciendo sus análisis de posibles escenarios futuros para discernir mejor las oportunidades y riesgos. Los casos de mayor interés que hemos estudiado para diseñar una nueva institucionalidad pública son los de la Unión Europea, Finlandia, Singapur, Francia, España, Canadá y EE. UU. Todos ellos reúnen información, preparan estudios y propuestas a plazo largo, como 2040 o 2050. Todos se proponen mejorar la coordinación interna del gobierno, y operar en red con los demás equipos e instituciones. Van configurando un sistema, constituido por las distintas organizaciones especializadas que se interconectan entre sí para actuar con eficacia.
Esos organismos y equipos entregan informes periódicos a los actores públicos y privados y colaboran a elaborar una visión de conjunto. Entre los informes más recientes destacan Europa 2040, Francia 2030, España 2050, que alimentan la reflexión colectiva y los programas de partidos, candidatos y gobiernos.
- La ola que viene
Los fenómenos mundiales deben estar claramente presentes en nuestro análisis del futuro. A lo menos, cuatro grandes desafíos obligan a anticipar lo que viene: la desigualdad, la digitalización, el cambio climático y la gobernabilidad democrática. La interacción entre ellos requiere adoptar un enfoque integral, que articule los procesos tecnológico-productivos con los fenómenos sociales, jurídicos y éticos.
En el tema de la desigualdad, la Agenda 2030 ha sido una guía para la inclusión social y la convivencia nacional y mundial. En el campo digital y de la IA podemos intensificar programas en la dirección trazada por las Naciones Unidas, que contempla el llamado Global Digital Compact. En materia de cambio climático podemos generar habilidades siguiendo el ejemplo de la Unión Europea que ha concordado el Green Deal, un acuerdo de vanguardia. La CEPAL, a su vez, está ampliando la capacidad mirada latinoamericana y promueve la instalación de grupos de futuro en los parlamentos de la región. Un evento global de primera importancia es la primera Cumbre del Futuro de las Naciones Unidas, en 2024, y la firma del Pacto de Futuro por los países integrantes de esa institución. Debe ser una referencia para guiar a los gobiernos.
- La experiencia chilena: avances y desafíos futuros
En Chile los primeros intentos de planificación asomaron en CORFO en la década de los años 50, luego siguió ODEPLAN (1967-90) y MIDEPLAN (1990-2011). En 2011 se cerró ese ministerio y alguna de sus facultades se trasladaron al ministerio de Desarrollo Social, para evaluar proyectos. Posteriormente, se constituyó la Comisión Nacional de Innovación para el Desarrollo, CNID (2005), y finalmente el Consejo de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, CCTCI, incluido en la ley que creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (2019).
Algunos ministerios han creado equipos para estudiar programas de largo plazo o reformas mayores, lo mismo en empresas o asociaciones privadas, universitarios, ejemplos de éxito de aplicación de estrategias de largo plazo se han verificado en relaciones exteriores, con los sucesivos acuerdos de libre comercio con los países del mundo; en programas de largo plazo en obras públicas y en energía.
También se han elaborado numerosos estudios con estrategias de largo plazo en minería, forestal, cibernética, recursos hídricos, transporte, futuro del trabajo, formación técnica, entre otros, por organismos públicos y privados. En la sociedad civil también han nacido grupos como el Consejo Chileno de Mirada y Estrategia creado en 2014, que edita una revista sobre los cambios de largo plazo a nivel mundial y nacional y reúne y organiza conversatorios. Sus integrantes han jugado un papel central en la preparación de un proyecto de ley para crear una nueva institucionalidad, tarea impulsada y coordinada por la Comisión de Futuro del Senado.
Aun con estos logros, Chile está atrasado, las iniciativas se dispersan y carecen de suficiente coordinación interinstitucional para gestar un proyecto nacional compartido.
- Miradas y estrategias-acciones realizadas en Chile
Es necesario dar pasos innovadores para mejorar su capacidad de gobernar. Una de las creaciones más relevantes ha sido la Comisión de Futuro del Senado que organiza anualmente los Congresos de Futuro, reconocidos a nivel mundial y abierto a la juventud. Otra iniciativa ha sido elaborar un proyecto de ley para crear una instancia en el Estado encargada de mirada y estrategia, que proponga prioridades que conciten acuerdos amplios, y que se extiendan durante varios gobiernos.
Esa iniciativa se encargó a una comisión que realizó 25 sesiones, reunió a numerosos expertos nacionales e internacionales, y culminó con la participación de los cuatro presidentes de la República vivos en ese momento, para recoger sus ideas sobre cómo diseñar una institución que sirva a la presidencia para orientar al gobierno. Los criterios y propuestas dieron lugar a la publicación del libro Gobernanza Anticipatoria, disponible digitalmente.
El proyecto de ley elaborado fue acogido por el gobierno, realizó algunas modificaciones y lo envió a tramitación al Congreso; ya se inició su discusión en particular en el Senado. Su aprobación ayudará a impulsar planes ambiciosos compartidos por la ciudadanía y sus regiones.
- Construir una estrategia compartida, de largo plazo
Chile se encuentra ante una oportunidad única para entrar a una nueva etapa de desarrollo tecnológico y de bienestar, con inclusión social y sustentabilidad ambiental. Contamos con recursos naturales y humanos, y capacidades nacionales que no existían hace una década. Estas capacidades generan nuevos espacios de expansión, empleo, investigación que, bien aprovechados, pueden transformar el futuro.
Abrirán camino a actividades fundamentales como la producción de hidrógeno verde, la desalación de agua de mar, la instalación de centros de datos, que necesitan agua para enfriar y energía verde, y fortalecerán la infraestructura digital. Requerirán una infraestructura de calidad y son la base para emprender nuevas actividades industriales y de servicios.
En el campo de la energía, de la infraestructura, de la agricultura y la acuicultura, de la producción forestal, de la astronomía por cielos limpios, nuestro país puede adquirir un nivel tecnológico superior en investigación e innovación, sintonizado con la mayor demanda mundial de alimentos y de productos madereros, menos contaminantes para la construcción.
Esta etapa obliga a ejecutar un plan ambicioso de formación de gente capaz de llevar a cabo las nuevas faenas. Es una mirada de futuro que debe ayudarnos a preparar las capacidades nacionales en consonancia con los grandes cambios mundiales que se avecinan.
Se ha puesto en marcha otra valiosa iniciativa encabezada por la Fundación Encuentro del Futuro y la Comisión de Futuro el Senado, junto a todas las universidades chilenas encabezadas por el Consejo de Rectores. Se trata de una reflexión de largo alcance para estudiar y convenir los objetivos prioritarios de Chile y las formas de alcanzarlos. Esas ideas serian valiosas para iluminar los debates que acompañaran las campañas presidenciales de 2005 y la preparación de programas de los próximos gobiernos.
- El futuro y la democracia
Los efectos no solo inciden sobre nuestro desarrollo productivo y bienestar económico-social; tienen un impacto de envergadura sobre la democracia. Uno de los grandes debates mundiales es si la democracia es capaz de resolver estos enormes desafíos que se vienen sobre el presente, con libertad, equidad y visión de largo plazo.
Hay quienes sostienen que las instituciones democráticas no son capaces de superar esos desafíos, que se fragmentan y miran solo el corto plazo, que con nuevas guerras y una pugna mayor entre China y Estados Unidos la incertidumbre aumentará. Y, por ende, afirman que los sistemas autoritarios son más eficaces para encarar la inseguridad que inquieta a la humanidad. Los desafíos de futuro ampliarán las amenazas a la democracia y la tarea es renovar instituciones que fortalezcan el diálogo, la inclusión y la unidad para alejar los riesgos que acechan.
Chile debe crear esos espacios institucionales para facilitar acuerdos políticos y sociales de futuro. Avanzar en ese terreno asentará la democracia, mejorará la capacidad de gobernar y la calidad de vida. A esa misión puede contribuir la mirada, la estrategia, la gobernanza anticipatoria para constituir un sentido de comunidad en torno a un proyecto común, en democracia. La democracia necesita futuro.
La IA está revolucionando la forma en que los gobiernos atienden a la ciudadanía. En Latinoamérica, diversas entidades públicas han incorporado asistentes virtuales en forma de chatbots (e incluso voicebots en líneas telefónicas) para agilizar trámites, brindar información y mejorar la atención al ciudadano.
5.12 Visión regional comparativa
El uso de IA en el sector público latinoamericano ha crecido exponencialmente en los últimos años. Un estudio reciente identificó 735 sistemas de IA desplegados en 25 países de América Latina y el Caribe en diversas áreas de gobierno (desde reconocimiento facial hasta análisis de datos). Entre estos, más de 140 son chatbots diseñados para facilitar la comunicación entre entidades públicas y ciudadanos, lo que muestra la popularidad de esta tecnología para la atención ciudadana.
Sin embargo, existe una brecha regional significativa: países grandes como Colombia, Brasil y México ya han implementado más de 100 sistemas de IA cada uno, mientras que otros más pequeños (por ejemplo, Bolivia o Nicaragua) apenas comienzan con uno o dos proyectos piloto. En índices de preparación en IA, economías como Chile, Brasil y Uruguay lideran la región en cuanto a infraestructura, talento y adopción, seguidos de cerca por Argentina, Colombia y México.
Pese a estas diferencias, el consenso regional es que la IA ofrece un gran potencial para modernizar el Estado. Organismos como CEPAL destacan que la IA puede optimizar procesos administrativos, mejorar la toma de decisiones y responder de mejor forma a las demandas ciudadanas, siempre que su adopción se acompañe de inversión en infraestructura, capacitación y marcos éticos adecuados. En otras palabras, Latinoamérica ve en la IA una vía para superar la burocracia tradicional y acercar el gobierno a la gente, pero al mismo tiempo enfrenta el reto de cerrar brechas digitales para que todos los países y municipios aprovechen por igual estas tecnologías.
La adopción de la inteligencia artificial en el sector público, si bien promete eficiencia y una mejor atención al ciudadano, no está exenta de riesgos significativos. La principal preocupación radica en los sesgos inherentes a los algoritmos, que pueden replicar y amplificar las desigualdades sociales existentes en los datos con los que se entrenan. Es crucial que los gobiernos implementen marcos éticos y de gobernanza de la IA que aseguren la transparencia, la rendición de cuentas y la supervisión humana, evitando así que los sistemas automatizados tomen decisiones que afecten negativamente a los grupos más vulnerables. (Kaufmann & Pignataro, 2023, p. 89)
5.13 Beneficios y avances actuales
Los chatbots públicos están transformando la interacción entre el gobierno y los ciudadanos, ofreciendo una notable mejora en la eficiencia y calidad de los servicios. Uno de los beneficios más evidentes es su disponibilidad continua. A diferencia de las oficinas y líneas de atención tradicionales que operan con horarios limitados, estos asistentes virtuales están activos las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Esto permite a los ciudadanos resolver dudas, obtener ayuda o realizar trámites en cualquier momento, incluyendo noches, fines de semana o días festivos, sin tener que esperar al siguiente día hábil. Esta accesibilidad ininterrumpida elimina las barreras de tiempo y facilita la vida de las personas.
Otro aspecto fundamental es la agilidad en trámites e información. Los chatbots están diseñados para automatizar respuestas a preguntas frecuentes y para guiar a los usuarios a través de procesos paso a paso. Esto reduce drásticamente los tiempos de espera y agiliza gestiones que antes podían tomar días. Los ciudadanos ya no tienen que hacer filas físicas o navegar por complejos sitios web, ya que pueden obtener información instantánea sobre requisitos, el estado de sus solicitudes o turnos disponibles simplemente conversando con el bot. Esta automatización optimiza los recursos públicos y hace que los servicios sean mucho más accesibles.
Además, los chatbots garantizan una consistencia y transparencia en la información. Al ser una fuente única, proporcionan siempre la información oficial y actualizada, eliminando la posibilidad de errores humanos o de criterios dispares entre diferentes funcionarios. Por ejemplo, un bot puede asegurarse de que todos los solicitantes de un trámite reciban exactamente el mismo listado de requisitos y pasos a seguir, evitando confusiones. La publicación de datos abiertos y actualizaciones en tiempo real a través del bot también refuerza la confianza pública. Para una confianza plena, las autoridades deben complementar esto con una transparencia algorítmica, explicando cómo funciona la IA y qué datos utiliza.
Finalmente, estos sistemas elevan la satisfacción ciudadana y la experiencia de usuario. Al ofrecer un servicio más rápido, accesible y con un tono amigable, los chatbots logran altos niveles de aceptación. Características como una comunicación conversacional cercana, la disponibilidad en plataformas populares como WhatsApp y la opción de ser transferido a un agente humano si el bot no puede resolver la consulta, contribuyen a una percepción positiva. La IA, cuando está bien implementada, no solo ahorra tiempo, sino que hace que la interacción con el gobierno sea más simple y moderna, buscando que chatear con una entidad pública sea tan sencillo como hablar con un amigo.
5.14 Avance de la Inteligencia Artificial en Venezuela
En Venezuela, el uso de la inteligencia artificial (IA) está avanzando con iniciativas públicas, educativas y legislativas que buscan posicionar al país en el desarrollo tecnológico. En este sentido, el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (MinCyT), que lidera la estrategia nacional de IA, incluyendo el desarrollo de políticas, formación y participación internacional, considera que, en Venezuela, la IA ofrece una oportunidad única para crear soluciones adaptadas a las necesidades del país, promoviendo la inclusión y el acceso a la información.
Se considera que, para impulsar la IA en la nación, es necesario desarrollar repositorios de datos para los sectores salud, educación y finanzas que permitan el desarrollo de modelos de IA, siendo fundamental democratizar el conocimiento sobre la IA mediante la educación en línea a través del uso de internet.
El Ministerio de Ciencia y Tecnología ha enfatizado en la importancia de comprender y controlar las herramientas que definen esta nueva era digital. En este contexto, considera que:
Estos algoritmos van reconociendo las preferencias, los gustos para el mercadeo, el marketing, las ideas y el pensamiento, y hay ya equipos tecnológicos que piensan más rápido de lo que pensamos nosotros, porque son de autoaprendizaje. Se debe democratizar el conocimiento en materia de IA, porque ahorita somos usuarios de aplicaciones, pero no estamos creando nuestras propias aplicaciones, por eso debemos promover las aplicaciones propias. Con este repunte de la nueva era digital, se considera que el 98 % de las aplicaciones de IA están bloqueadas para Venezuela. (MinCyT, 2024, s/p)
Esta visión subraya un doble desafío: por un lado, la necesidad de desarrollar capacidades técnicas internas para generar soluciones tecnológicas propias, y por otro, la urgencia de proteger la soberanía digital en un entorno donde las plataformas externas ejercen una influencia dominante sobre la información y las preferencias de los ciudadanos.
5.15 La realidad es que estas herramientas son trans-territoriales
De acuerdo al MinCyT (2024); el deber es que, si los datos son venezolanos, la residencia de los datos debe ser Venezuela, para eso hay que tener los servicios, el alojamiento y una cantidad de instituciones aglutinadas para garantizar el derecho digital de los ciudadanos. Para ello, se debe:
Aprovechar y proponer nuestro propio ecosistema en donde los datos, los gustos, las preferencias, los pensamientos, los hobbies, los horarios de las y los venezolanos residan en Venezuela y no lo usen el negocio, la transnacional, el crimen, el gobierno de los Estados Unidos. (s/p)
Con la reciente entrega de la propuesta de ley de derechos digitales, Venezuela se posiciona en la vanguardia de la regulación ética y moral del uso de datos y tecnologías emergentes. Agregando que con esta legislación se busca garantizar la transparencia, la educación y la protección de los derechos de los ciudadanos en el ámbito digital. Además, la IA puede desempeñar un papel crucial en la informatización de los adultos mayores, enseñándoles a utilizar internet y otras herramientas digitales, lo que les permitirá participar más activamente en la sociedad y acceder a servicios como la plataforma patria. Finalmente, resaltó que la inteligencia artificial no es solo una cuestión de tecnología avanzada, sino una puerta hacia la equidad y la inclusión social.
5.16 Aplicaciones clave de la IA en el sector público
La IA mejora la gestión pública al automatizar procesos como la gestión de impuestos y el registro de negocios, reduciendo así la burocracia. A través de chatbots y voicebots, ofrece asistencia inmediata y maneja consultas frecuentes. La IA generativa ayuda a redactar documentos oficiales y a resumir textos largos, mientras que el Procesamiento de Lenguaje Natural (PLN) permite a los sistemas interactuar con los ciudadanos de forma más natural. Además, la atención personalizada se logra analizando interacciones previas para ofrecer soluciones a la medida de cada usuario, mejorando significativamente la experiencia del ciudadano.
En este sentido, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha destacado el potencial transformador de esta tecnología en la modernización del Estado. Según un informe reciente:
El despliegue de la inteligencia artificial en el sector público tiene un potencial significativo para mejorar la productividad y optimizar las experiencias de los ciudadanos. Al automatizar tareas repetitivas, analizar vastos conjuntos de datos para informar decisiones políticas y permitir una prestación de servicios más personalizada y proactiva, la IA puede ayudar a los gobiernos a ir más allá de las funciones administrativas tradicionales y crear un Estado más receptivo, eficiente y centrado en el ciudadano. (OCDE, 2023, p. 12)
Esta visión subraya que el valor de la IA no reside únicamente en la eficiencia operativa, sino en su capacidad para redefinir la relación entre el Estado y la ciudadanía, construyendo un servicio público más ágil y adaptado a las expectativas de la era digital.
6. Conclusión
La convergencia entre la gobernanza prospectiva y la utilización intensiva de datos masivos e inteligencia artificial (IA) constituye el nuevo paradigma de la administración pública. Este enfoque, que se alinea estratégicamente con los objetivos del Plan de la Patria, capacita a los gobiernos para trascender la gestión de corto plazo y proyectar una visión de futuro. La transición de un modelo de gestión basado en la intuición a uno fundamentado en la evidencia cataliza la toma de decisiones informadas y optimiza la capacidad de respuesta estatal ante los complejos desafíos globales.
En este contexto, la IA y los datos se establecen como instrumentos estratégicos para la implementación de políticas públicas. Su aplicación, que comprende desde la simulación de escenarios hasta la automatización inteligente, resulta crucial para la ejecución y el monitoreo de las 7 Transformaciones (7T). De este modo, la visión de largo plazo del Plan de la Patria se articula en acciones concretas y mensurables. Las experiencias internacionales y regionales demuestran que esta transformación es un fenómeno de alcance global que sienta las bases para una gobernanza con proyección futura.
En última instancia, el éxito de dicha transformación exige la consolidación de un nuevo contrato social entre el Estado y la ciudadanía, impulsado por una transformación cultural orientada hacia una gobernanza más colaborativa y transparente. Si bien este proceso conlleva desafíos éticos y democráticos significativos, su integración responsable en los objetivos del Plan de la Patria y las 7T representa una oportunidad fundamental para fortalecer la institucionalidad, consolidar la democracia y alcanzar un mayor bienestar social.
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1 Doctor en Ciencias Gerenciales, Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Director de la Oficina de Tecnologías de la Información y la Comunicación de la Fundación Escuela Venezolana de Planificación. Director de Servicios Ambientales para el Ecosocialismo del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo.
